La conferencia de Al Gore, que duró una
hora y media, fue una actualización del documental y estuvo acompañada
por un gran despliegue de gráficas, videos e imágenes de catástrofes
recientes como la ocurrida en Nueva Orléans con el huracán Katrina en
septiembre de 2005.
A través de las imágenes mostró el
resquebrajamiento de glaciares, huracanes donde nunca se habían
registrado antes y tornados con mayor capacidad destructiva por el
cambio de la temperatura.
"Esta es la crisis más seria que
hemos tenido, pero también tenemos una gran oportunidad", declaró al
resaltar la necesidad mundial de una reacción conjunta frente a este
fenómeno.
"La crisis climática debe ser enfrentada",
indicó una y otra vez a lo largo de su exposición Gore, que ha
recorrido el mundo con estos mensajes contenidos en su documental y su
libro sobre este tema.
Gore afirmó, asimismo, que la
disminución de las emisiones de dióxido de carbono, es una de las
medidas "urgentes" para reaccionar ante el calentamiento global.
Al
respecto, llamó a dar la importancia que requiere al Protocolo de Kioto
que estipula límites a la producción de gases con efecto invernadero.
"Debemos
combatir el terrorismo, pero ¿es ésta la única amenaza?", se preguntó
el político estadounidense en una de las varias alusiones críticas al
gobierno de su propio país, que es el mayor productor de agentes
contaminantes.
También señaló que existen 928 estudios
científicos de alto nivel en los que se registra "un total consenso y
un cero por ciento de dudas" respecto del problema del calentamiento
global.
Comparó la cifra anterior con 636 artículos
periodísticos, el 53 por ciento de los cuales deja dudas respecto de
esta problemática. Gore culpó de esto a intereses de las industrias que
buscan desinformar y desorientar a la opinión pública.
El
ex vicepresidente urgió también a una pronta reacción a nivel político.
"La voluntad política es un recurso renovable", dijo al cerrar su
presentación.
Gore se presentó ante una audiencia de
excelencia que siguió atenta su intervención, entre ellos los ex
presidentes Patricio Aylwin y Ricardo Lagos, quien fue designado por
Naciones Unidas como enviado especial de ese organismo para el cambio
climático.
El seminario, en el que expusieron políticos,
ministros y científicos, fue cerrado por la presidenta chilena Michelle
Bachelet, quien reiteró el compromiso de su gobierno de mantener "una
política ambiental responsable".
La mandataria también
señaló que hay que promover la incorporación del cambio climático a las
políticas nacionales de desarrollo.
Antes, la ministra de
Medio Ambiente, Ana Lyz Uriarte, que inauguró la reunión, advirtió que
Chile tiene "una alta vulnerabilidad" a las consecuencias de este
fenómeno, por tener zonas costeras bajas y áreas semi áridas.
El
seminario fue acompañado en el exterior por un grupo de ecologistas que
protestaron por la indiferencia, según dijeron, del gobierno frente a
los graves problemas ambientales que enfrenta el país.
Gore,
regresó esta misma noche a Estados Unidos, en una gira relámpago que
incluyó en un día, sendas conferencias en Argentina y Chile.